“Programar no es tan difícil como para convertirte en unicornio”

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Hassel Fallas autor

Sisi Wei, es desarrolladora de aplicaciones de noticias de Propublica en Nueva York. El texto que sigue es parte de una conversación que sostuvimos, hace casi un año, en la sede de la organización de noticias. En esa entrevista hablamos del periodista-programador; un perfil cada vez más común y necesario en las salas de redacción que desarrollan periodismo conducido por datos (data-driven journalism).

¿Por qué decidió ser periodista y a la vez desarrolladora de software?

Mi historia está haciéndose más común. Yo quería ser periodista de prensa escrita; eso es lo que creía, pero conforme avanzaba en la carrera me interesé más en el diseño. Ya en la secundaria había incursionado en el diseño de páginas web y de revistas. También incursioné en el video, flash (cuando era lo que se usaba) y pensé:  ¡esto es genial y quiero aprender más! Entonces me dediqué a experimentar sobre gráficos interactivos con otros estudiantes.

¿En qué consiste su trabajo como desarrolladora de aplicaciones para noticias?

Creo que Propublica es un caso especial porque se supone que todos los desarrolladores de aplicaciones de noticias deben ser periodistas. Así que nosotros no somos tratados como un departamento que da servicios. Nosotros producimos reportajes de investigación, también.

Mi trabajo es la combinación de ser una periodista que busca historias de interés público, pero como también soy una desarrolladora de aplicaciones de noticias, el enfoque es qué historias puedo yo contar mediante la programación que no podría decir en papel o en un texto.

Hay historias que, por el volumen de datos que involucran, son imposibles de contar en un texto; pero si usted las cuenta con una aplicación, le permite al lector encontrar su propia historia. Algo que es imposible solo con un texto. Es el caso de dollars for docs.

Somos periodistas capaces de contar este tipo de historias que no podrían ser contadas sin la tecnología.

Usted tiene lo mejor de los dos mundos, entonces

Sí, es divertido. El tiempo que uno usa para producir una aplicación es muy similar al que toma un periodista de Propublica para escribir una historia. Es un plazo largo, en algunos casos.

Hay un término, unicornio, que se utiliza para definir a periodistas como usted que también son desarrolladores, ¿qué opina de eso?

Yo como periodista y desarrolladora en realidad no quisiera convertirme en un unicornio. Es que con esa palabra se promueve la idea de que programar es algo que no todos pueden hacer. Pero cualquiera que realmente se lo proponga puede programar, no es algo tan difícil de hacer como para convertirte en un unicornio.

Creo que el sistema académico se adapta lentamente a estos cambios (incluir programación en la carrera de periodismo). Creo que está creciendo la cantidad de profesores que enseñan estos temas en sus clases. No es algo común, pero tampoco es algo raro.

 En esta aplicación, desarrollada por Sisi Wei, se recolectaron imágenes que fueron eliminadas del Sina Weibo, el "Twitter de China", desde mayo de 2013. Un equipo de personas con manejo de mandarín leyeron e interpretaron las 527 imágenes borradas que sirvieron como lente para comprender mejor cómo funciona la censura en China.

En esta aplicación, desarrollada por Sisi Wei, se recolectaron imágenes que fueron eliminadas del Sina Weibo, el “Twitter de China”, desde mayo de 2013. Un equipo de personas con manejo de mandarín leyeron e interpretaron las 527 imágenes borradas que sirvieron como lente para comprender mejor cómo funciona la censura en China.

¿Por qué aprender a programar ayuda a mejorar las habilidades del periodista y la calidad del periodismo?

Hay una razón que tengo de primera en mi lista: es la forma en que la programación me permite escrudiñar y examinar mejor la información. Ese escrutinio lo puedo hacer como nunca antes.

Uno entrevista a expertos y cree en lo que le dicen, cree que es verdad. Los cita en sus artículos y escribe sobre ellos. Pero cuando era estudiante en la universidad, pensé: ¿por qué no tomar los datos de una investigación y analizarlos por mí propia cuenta? Así puedo revisar lo que ellos están diciendo. Si yo analizo sus datos antes de entrevistarlos, puedo llevar mi propio análisis y hacerles preguntas sobre las anomalías que encuentre o también consultarles sobre procedimientos que ahora comprendo mejor.

Mucho de eso no es solo sobre la idea de programar, también es sobre cómo el periodista usa Excel, Access, R, o cualquier programa que permite manejar datos por uno mismo. Eso ayuda a enfocarse en asuntos y preguntas específicas que quiero desarrollar.

Ahora, cuando uno sabe de programación y habla con otra persona que se dedica a eso, uno como periodista entiende su lenguaje y es más fácil pedirles, exactamente, la data que uno quiere de ellos. Eso sin duda incrementa el sentido de confianza y el estatus que un periodista programador adquiere ante los ojos de otro programador.

¿Cuál es su visión sobre el desarrollo y evolución de periodismo conducido por datos (data driven journalism)?

Creo que se está convirtiendo en lo que hay que hacer. Otros, más bien, muestran resistencia porque hay que aprender otras habilidades para ser periodista. Pero creo que las herramientas para hacer periodismo de datos se están volviendo más accesibles.

 


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