Verificación de datos: una oportunidad para mejorar el debate público

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Hassel Fallas autor

La verificación de datos o fact checking está germinando en Latinoamérica y en el mundo. Su finalidad es contrastar, con datos de calidad, la veracidad de las frases que dentro del discurso público incluyen los políticos, economistas, sindicalistas, medios de comunicación o cualquier otro actor de peso en el debate.

Su función es darle a los ciudadanos elementos que los acerquen más y mejor a la realidad, brindarles información y contexto para discernir entre opiniones sin fundamento y afirmaciones basadas en hechos probables.

Se trata de facilitar criterios para prevenir la manipulación discursiva. Así, se colabora para elevar la calidad de la discusión sobre asuntos de interés público.

La fuerza del movimiento de verificadores de datos se evidenció en Buenos Aires, Argentina, durante la semana del 5 al 11 de junio de 2016. En esa ciudad nos reunimos, al menos, 100 chequeadores de información de 40 países para compartir experiencias durante el segundo Latam Chequea y el tercer Global Fact Checking Summit.

El crecimiento de la red ha sido relevante si se considera que fue en 2003 cuando nació la primera web de fact checking en Estados Unidos: Factcheck.org y en 2009 otro portal en línea, PolitiFact, ganó un Pulitzer por su trabajo de cobertura de la campaña política de 2008, también en Estados Unidos.

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Aunque existen casos como el del diario El Mercurio, en Chile, que publica la sección El Polígrafo en papel, los contenidos de las plataformas de verificación de datos están principalmente en la web. Además, no siempre son impulsadas por periodistas.

Por ejemplo, en Argentina, el pionero portal Chequeado nació en 2010 de la mano de un economista, un físico y un químico. Lo hicieron como una respuesta ante la poca evidencia y datos que caracterizaban al debate público de ese país.

Las discusiones se centraban en las emociones y simpatías que los políticos despertaban en quienes los escuchaban, “si me gusta o no, así creo o no en él”, contó Laura Zommer, directora de Chequeado.

Tampoco son muy recurrentes las páginas que examinan los dichos de otros personajes que, fuera de la Política, también son protagonistas de opinión pública: empresas, organizaciones gubernamentales o los propios medios de comunicación.

Este es un aspecto que, durante el encuentro, se presentó como un reto y una tarea pendiente de acometer.

Sin embargo, hubo unanimidad en que la verificación de datos importa porque:

  • “Un discurso compuesto por hechos y datos objetivos deriva en una mejor política”, Alexios Mantzarlis, dirige la red de Fact Checking

  • “Los políticos seguirán mintiendo, pero somos como los oficiales de tránsito: los haremos bajar la velocidad”, Alexios Mantzarlis,

  • “Hay que hacer más alto el costo de la mentira”, Laura Zommer.

En conclusión: Hacer este tipo de verificaciones de datos enaltece la función de investigación y servicio del periodismo, ayuda al público a interpretar, con argumentos, la discusión y obliga a los políticos a mejorar el contenido de su discurso, basándose en datos más objetivos, incluyendo menos anécdotas o visiones sesgadas de la realidad.

Condiciones para hacerlo

“Nuestra mejor defensa como verificadores de datos radica en explicar la metodología”, dijo Peter Cunliffe-Jones, fundador de África Check, en el Latam Chequea.

Establecer los métodos y reglas que se van a seguir para hacer verificación de datos es la llave de ignición del proceso. Es vital definir los criterios que se aplicarán a todos los chequeos de discurso para prevenir se nos acuse de aplicar a unos reglas más laxas que a otros.

Chequeado recomienda ocho pasos para un buen chequeo. Los mismos no están escritos en piedra y su aplicación depende de las circunstancias particulares de cada país y de sus personajes públicos.

  1. Seleccionar una frase del discurso público que pueda ser verificada, es decir que incluya datos históricos, estadísticas. No se pueden validar aquellas que empiezan con opiniones personales o que hacen proyecciones a futuro.

  2. Relevancia del dato y de la persona que lo dice.

  3. Consultar a la fuente original para confirmar si dijo lo que se le atribuye y en qué contexto.

  4. Consultar la fuente oficial de donde procede el dato a validar

  5. Consultar a fuentes alternativas

  6. Ubicar el contexto en el que la frase fue dicha

  7. Con la información recabada en los pasos anteriores se puede confirmar, desmentir a relativizar la información.

  8. Calificar las afirmaciones: Chequeado utiliza desde el Verdadero al Falso, pasando por Insostenible, Engañoso, Exagerado, Discutible, Verdadero, Pero…, Apresurado y Verdadero

Lea el método completo descargando el PDF

Verificación de datos en Costa Rica

La invitación para que la Unidad de Datos de La Nación Costa Rica fuese parte de esta reunión mundial de chequeadores, llegó luego de que en febrero pasado, el equipo- que dirijo desde 2014- emprendió la tarea de desarrollar sus dos primeros proyectos de verificación de datos. Ambos relacionados con el discurso de rendición de cuentas del presidente Luis Guillermo Solís.

El primero de ellos consistió en examinar el grado de cumplimiento de las 20 promesas que el mandatario hizo en su mensaje del 2014. Para determinar el avance de las mismas, durante el año en que se prometió serían ejecutadas, se consultaron múltiples fuentes: las directamente involucradas en su consecución y, en algunos casos, otras dedicadas a la supervisión de las entidades encargadas.

Promesas del presidente en 2015 - Especial de Data La Nación 2016-06-15 22-43-41

El ejercicio permitió determinar que de las 20 promesas hechas, 10 fueron cumplidas, otras cinco quedaron a medias y 5 no se cumplieron.

El resultado se publicó en diversos formatos: web, móvil, papel y un video que englobaba las conclusiones.

El segundo fact checking se hizo en directo (en vivo), durante la emisión del discurso presidencial del 2 de mayo de 2016.   Para ello se desarrolló una página web especial.

En el ejercicio de prever cuáles serían las principales cifras y logros destacados por el presidente en su discurso, se recopilaron, con antelación, datos públicos sobre economía, empleo, seguridad, energía, educación y temas sociales.

Verificacion-presidente-Luis-Guillermo-Solis_LNCIMA20160529_0205_29La información, compilada de 18 instituciones públicas, se analizó a la luz de una serie de afirmaciones que, sobre la marcha de su Gobierno, hizo el mandatario en el último año, tanto en comunicados de prensa, como actividades oficiales, entrevistas o cadenas nacionales de televisión.

Ese insumo sirvió de base para verificar, en tiempo real, los principales comentarios.

A los lectores se les alertó 45 minutos antes de que iniciara la verificación de discurso. Se hizo por medio de redes sociales y en la portada del diario. La respuesta fue inmediata: en cuestión de minutos la plataforma tenía cientos de usuarios conectados.

Según las estadísticas de la herramienta LiveBlog, utilizada para este ejercicio, la página fue visitada 24.324 veces. Google Analytics mostró una visitación de 20.560 veces.

También hubo una reacción positiva en redes sociales como Twitter, tal y como lo evidencian algunos de los tuits recopilados.

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En total, se evaluó la veracidad de 23 comentarios realizados por el Presidente. De ellos, 11 resultaron ‘ciertos’ y 11 fueron calificados como ‘ciertos, pero’ debido a que incluían verdades a medias. Solo una aseveración se clasificó como ‘falsa’.

Ese especial también incluyó la verificación de una serie de temas incluidos en el sitio web que este 2 de mayo lanzó el Ministerio de la Presidencia para resaltar los logros de la Administración Solís Rivera; sin embargo, muchos no fueron mencionados por el Presidente en su discurso.

Aunque este fue el primer ejercicio de verificación de discurso en vivo hecho en Costa Rica, el pionero del fact checking en el país fue el medio El Financiero, mediante una plataforma denominada Rete al Candidato, (impulsada por el periodista de datos Alejandro Fernández). La aplicación permitía que, durante las elecciones presidenciales del 2014, se pudiera confrontar la veracidad de las afirmaciones de los aspirantes a mandatario.


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